viernes, 18 de mayo de 2007

Descripción de los hechos ... dos perspectivas


El día tres de mayo se produjeron disturbios en dos ciudades españolas: en Madrid y en Vigo. En ambos casos, y debido al alcance de los sucesos, la policía tuvo que participar. De acuerdo a la información aparecida en los medios, podríamos resumirla de la siguiente manera; en Madrid la policía actúa de manera desmedida con unos “sufridos” chicos y en Vigo los manifestantes resultaron ser unos auténticos “vándalos”. En Madrid, de tanto emplearse la policía a fondo, la gente del SAMUR tuvo que montar unas tiendas de campaña para poder atender a los heridos, entre otros un “madero” (1) con fractura de cúbito y radio. En Vigo, los “vándalos” destrozaron mobiliario en la sede administrativa de la Xunta y lanzaron papeles por las ventanas. Heridos, en este caso, solo tres y de menor importancia; un chofer que quiso pasar por encima de un piquete, atropellando a dos manifestantes. El chofer resultó herido posteriormente, por razones obvias, y es que antes de buscar jaleo hay que saber contar. Menos mal que se enfrentó a los “vándalos” porque si llega a hacerlo con los sufridos adolescentes, Madrid ya tendría su Juana de Arco en versión masculina.
En el barrio de Malasaña de Madrid, la policía tuvo la indecencia de presentarse a las 2:20 de la madrugada ¡menudas horas de llegar! para desalojar a 200 serafines, de edades comprendidas entre los 16 y los 24 años que disfrutaban del sano ejercicio social, el popularmente conocido como “botellón”. Dicha lúdica actividad consiste en ingerir alcohol, en la vía pública, mientras hablan o balbucean gilipolleces a decibelios improcedentes que solo interrumpen para ir a orinar, a la esquina menos concurrida de la plaza, o a vomitar donde las entrañas decidan. Hay que reconocer que los zagales van perfectamente equipados, botellas de cualquier cosa que indique un contenido alcohólico de más de 5°, bebidas gaseosas, vasos plásticos, cigarrillos y otras hierbas, y ocasionalmente algún que otro aparato reproductor musical, dependiendo de la celebración. Cuando llegó la policía y los ofendió informándoles que era hora de irse porque había gente durmiendo, la pandilla decidió invitarlos a compartir la bebida pero a botellazos y “arre arre arre que la noche es buena”. Los policías que tienen como principal objetivo en la vida, garantizar el orden público, cumplieron su trabajo y el resultado final fue de 22 heridos, 8 de ellos policías. Es digno de resaltar la poca diferencia que hubo en la refriega si consideramos que unos –la poli- iban preparados, además de estar entrenados para tal ejercicio y los otros –los beodos- no, y en malas condiciones físicas y mentales. Al día siguiente, ¡y es que supo a poco!, la audiencia se superó ya que se llenaron hasta las calles adyacentes, alcanzándose la respetable cifra de 3.000 sedientos; es que si es por solidaridad, estos chicos se ponen con los móviles a enviar textos de “botellón esta noche y pásalo” y convocan más fieles que Ratzinger, en la Plaza de San Pedro, los domingos. El resultado de esta segunda noche fue 46 heridos. Pero si aparte de no dejar dormir al vecindario y decorar la plaza como un vertedero, no se meten con nadie. Es que la policía también, ¡en vez de perseguir delincuentes!
En Vigo, el mismo día pero en horas de la mañana, 2.000 trabajadores del sector naval comenzaron una huelga indefinida y para promocionarla, se lanzaron a la calle, cortando en ocasiones el tráfico y quemando, todo hay que decirlo, algún que otro contenedor de basura. La razón principal de la huelga es que, los acuerdos logrados hace un año, las empresas del sector se los han pasado por debajo de los “cataplines”, o como se diga. La demanda “desorbitada” de los trabajadores es que los empleos fijos pasen del 15% actual al 45% acordado, en 60 de las 120 empresas del sector. Es importante señalar que esto sucede en un momento álgido de la industria tal que las compañías están hasta el cogote de pedidos, llegando en algunos casos a tener que trabajar los tres turnos. Y claro, a estos “vándalos”, como los han llegado a denominar en algunos medios de comunicación, en vez de ponerse a trabajar y darle las gracias al patrón de no formar parte de las listas de desempleo, ¡pues no!, no se les ocurre otra cosa que exigir. ¡Es que más les das y más quieren! ¡Qué gentuza!
Los días posteriores, en los medios, respetables contertulios y articulistas han comentado, a grandes rasgos, su parecer. Con respecto a Vigo, la indignación era máxima; han destrozado mobiliario urbano y creado un caos tal que el tráfico era imposible. Alguien llegó a comentar que era lamentable la imagen que estaba proyectando Vigo con esta huelga. Y es que es verdad, pero si revindicar es ya un verbo en desuso. Mucho vicio es lo que tienen estos trabajadores, ¡mucho vicio! Con respecto a Madrid, es verdad que el tema del "botellón" preocupa pero ¿Qué hacemos con los jóvenes? Y es que no todos tienen dinero para irse a una discoteca y pagar 5 euros por copa. ¿Donde se van a entretener nuestros jóvenes sino? Otros más atrevidos exclamaban que esto era un problema de educación. Eso si, la policía debería moderarse que no es manera de tratar a nuestros jóvenes, el futuro del reino.
El conflicto de Vigo ha concluido, logrando los trabajadores sus demandas. Los “vándalos” han agradecido a la ciudad de Vigo su solidaridad y pedido disculpas por las incomodidades causadas. Si en el fondo no son tan malos estos bárbaros. ¿Qué no están fijos? Pues no pasa nada tampoco, total hay algunos que llevan 12 años esperando y no se quejan tanto. Que “los puestos de trabajo que impliquen penosidad, toxicidad o peligrosidad, dan derecho a la correspondiente bonificación, pero ésta no llega al medio euro por hora.” (2) Es que también son ganas de ser quisquillosos, pero si total hablamos de céntimos. Por cierto, estando en estos momentos España en campaña electoral, no encontré declaraciones al respecto de los candidatos de los partidos tradicionales a la alcaldía de Vigo, aparte del consabido, esperamos que el conflicto se arregle pronto. Mientras tanto, el “botellón” sigue campando a sus anchas, no solo en Madrid sino en toda España, porque los jóvenes necesitan de un “espacio” donde divertirse… a partir de la medianoche. Los candidatos de los partidos tradicionales también huyen de hacer declaraciones al respecto; total el problema de alcohol solo afecta al 64,6% de la población, eso si, solo los fines de semana (3). Y es que claro, después de pasarse la mañana durmiendo, la tarde con la consola, chateando o disfrutando del MP3 y la noche con el fútbol o la película de pago por visión; de madrugada, estos jóvenes necesitan que digo unas copas, estos chicos lo que realmente necesitan son unos padres, pero sobrios, y claro, ¿a ver donde los encuentras?

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